Vuelven a su vivienda tras casi cuatro meses viviendo en
una tienda de campaña.
Aunque el auto judicial de la
Audiencia Provincial ordenando el levantamiento del
precinto de la vivienda de la joven pareja formada por
José Declara y Rocío Martín se produjo a finales de
octubre, no fue hasta la mañana de ayer cuando los
agentes del SEPRONA se personaron en su vivienda con la
orden de desprecintar el acceso a la misma. Esta acción
ponía fin al tiempo que esta pareja se ha visto obligada
a vivir en una tienda de campaña, soportando
temperaturas de más de cuarenta grados durante el verano
y dos tormentas fuertes en lo que va de otoño.

No han sido los únicos vecinos del
Charco de la Gallina de Bailén con sus viviendas
precintadas por presuntas irregularidades urbanísticas
, pero si los mas afectados, ya que esa era su única
vivienda y han tenido que vivir también la separación de
su hija de doce años, que ha estado alojada con
familiares y amigos durante ese tiempo.
Para la pareja << se ha ganado una
batalla pero todavía queda mucho camino por delante>>.
Con la alegría lógica de poder ocupar de nuevo su
vivienda y reunirse otra vez como una familia normal,
consideran que las medidas que se tomaron con ellos
fueron cuando menos << desproporcionadas>> desde que ,
allá por el mes de julio, fueron llamados a declarar
al juzgado y dos días después se vieron en la calle
con el único cobijo de una precaria tienda de campaña.
José, Aprovechó la presencia de
otros vecinos afectados y los medios de comunicación
para señalar la ambigüedad de los técnicos municipales
que a la hora de pedirles permiso para realizar la
obra de su tejado, que es la que le ha le ha llevado a
esta situación, desde el consistorio, no lo autorizaban
ni lo negaban si no que hacían un poco << la vista
gorda>. Agradeció finalmente el apoyo de las personas
de la asociación que les han alentado en todos estos
días.