Buenas tardes.
Tras leer el último comentario, del señor "Luis
García Perez" (si se puede llamar señor a quien se
esconde bajo otro nombre). He de decir que este es
mi último comentario al respecto de lo que usted
pueda pensar ú opinar sobre cualquier tema.
No quiero entrar en dimes y diretes incoherentes.
Pero usted en su primer escrito, empezó por haberse
perdido, y terminó por criticar todo lo que
pertenece a Burguillos. En el segundo su ataque es
directo al servicio de vigilancia del monte público.
Lo cuál induce a pensar que sus motivos no son
claros y si muy oscuros, muy de querer hacer daño,
de tener mala intención por lo que sea. De querer
menospreciar el trabajo de mucha gente. En mi
anterior respuesta hablo de voluntarios, de
visitantes, de trabajadores. Sin ellos nada es
posible. Usted no es el que está siendo imparcial,
ni claro, ni sincero, ni quiere hacer una critica
constructiva, ni quiere que el tesoro natural del
que usted habla mejore. Todo lo contrario. Usted
tiene muy mala intención.
Y pensando en todo esto, digo yo, ¿que cuál es su
queja?, ¿que pretende?, ¿que malas intenciones pasan
por su cabeza?, ¿porque no se para usted en la
casita de entrada a exponer sus quejas?, ¿porque no
participa en los voluntariados?.
Y sí hace esto, esconderse tras una pantalla, y no
decir claramente que busca con todo esto.
En mi anterior escrito firme como vistante, que es
lo que he sido y seguiré siendo mientras viva.
Porque soy un naturalista-montañero confeso de los
pies a la cabeza, porque estoy orgulloso de ser
parte activa de este monte, porque se como se
disfruta este monte, y es con espíritu, con una
mente libre de malas historias, porque aquí soy
feliz y además de todo esto orgulloso de haber
estudiado y haberme formado para ser Guarda
Particular de Campo y decir que trabajo en
Burguillos, por y para su conservación, y que todo
esto es gracias a visitantes, voluntarios,
trabajadores y todos los que forman Burguillos, que
son muchos. Y dejemos bien claro que nadie ha dicho
que sea perfecto, todo es mejorable.
Por lo tanto, yo me despido, recordandole que los
hombres nos vestimos por los pies, y que si algo no
le parece bien, lo mejor es exponerlo donde hay que
exponerlo, con buena intención, con humildad y
respeto hacia el trabajo de los demás. Y no con esta
clara mala intención que solo usted conoce. Con
tanta soberbia y querer hacer inútil un trabajo de
conservación pionero, y con tan buenos resultados.
Que a la vistan están.
Me despido, deseándole que recapacite en todo lo que
ha puesto con anterioridad, que lo vuelva a leer
todo, con tranquilidad y recapacite, veerá que hay
mala intención en la forma que usted expone los
motivos, y que se queja de todo. Absolutamente todo.
Pero como decía el dicho: Nunca llueve a gusto de
todos.
Un saludo y un abrazo.
Hasta siempre.
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Jesús Molina
Sierra Morena Extrema