Sobre la niña herida por el toro de fuego
Soy Eva Caballero, la madre de la niña que se quemó con el
toro de fuego, dado el interés que ha despertado entre nuestros vecinos, lo
cual agradecemos enormemente y de corazón, ya que lo necesitábamos en esos
momentos, me he decidido ha relatar lo que ocurrió.
Estábamos 6 personas adultas y 3 niños de 8, 3 y 2 años
sentados en una caseta de la feria que había en el Paseo de Las Palmeras, en
ningún momento nos pusimos en primera fila, ya que, delante de nosotros
teníamos otra mesa. Estuvimos viendo los fuegos desde allí mismo, cuando al
momento, subió el toro desde el monumento hacia arriba. Fue entonces cuando
mi hija Lucia, se quedó en la silleta, pero rápido el toro volvió a bajar,
entonces fue cuando uno de los rateros (llamados buscapiernas) vino hacia
donde estábamos nosotros, atravesó los pies de los señores de la mesa de
delante y cuando llegó a la altura de la silleta dió un salto y se le metió
a Lucia en la pierna, comenzando la colchoneta del carrito a arder. Todo
pasó en un segundo, de inmediato yo la bajé del carro y mi cuñado le quitó
la colchoneta (que se le había pegado a la pierna ardiendo) y un señor que
había en otra mesa quitó el carro. En ese momento te cambia la vida, cuando
vi a mi hija ardiendo, que con mi mano tuve que apagarle en su pierna la
mecha del ratero, no tiene explicación, si es cierto que rápidamente las
personas de Protección Civil nos llevaron al Centro de Salud, donde nos
trataron muy bien.
Deciros que Lucia tiene dos quemaduras, la primera en la
pierna y la otra en el culete. He leído por ahí que era leve la de la pierna
sí, pero la del culete es de segundo grado, mide aproximadamente 12 cm x 10
cm. La verdad es que este accidente nos ha cambiado la vida, llantos,
pesadillas, ansiedad, pero gracias a Dios no ha habido daños mayores.
Desde aquí me gustaría hacer unas preguntas :
- ¿Tan importante es el toro de fuego? ¿Tanto le gusta a la
gente? ¿Es el sitio idóneo?
Y ahora me voy a permitir contestarlas:
Sé que es una tradición pero creo que es una cosa que hace
daño, no beneficia a nadie, la gente no quiere el toro de fuego, yo ahora
por desgracia lo he podido comprobar, creo que no merece la pena que sufra
la gente por causas injustificables y por cosas que se pueden evitar. Además
gente que con todo el cariño a vuestras fiestas se acerca a disfrutar de
ellas, en ese momento no se puede estar a gusto, se podría hacer en otro
sitio, donde estuvieran los que de verdad quieren ir a verlo.
Desde aquí os doy las gracias a todos los que de alguna
manera nos habéis apoyado y os propongo a los que corresponda, que si no
queréis quitarlo, que lo modifiquéis, que el recorrido de los rateros sea
menor, que no salten, que cambies el recorrido, en fin, que contribuyáis a
un final de fiestas feliz, puede llegar el año en el que nos acordemos bien,
puede haber daños mayores.
Un saludo, Eva Caballero.