Sigo estando harto


Estupor y pena me producen a mi otras muchas cosas y no el hablar, señor Jorge Sánchez, del idioma español, pero esas otras cosas las dejo para las conversaciones con mis amigos y conocidos.
Sé, porque así lo estudié en su momento, que en España hay cuatro idiomas: español, catalán, vasco y gallego (aunque en los libros ,por mi edad, decían que eran dialectos del español); todo lo demás son dialectos, de unos u otros, según la RAE (Real Academia Española de la Lengua)


Sé, que el español es el idioma de España, con obligación de ser hablado en todos los ámbitos de la nación española y que los otros tres se hablan, y son cooficiales, con el español, en sus respectivas regiones; no en el resto de España.
Sé que todos los españoles tenemos un D.N.I., con su nombre intransferible; que yo sepa no son legales los D.N.I. catalanes, vascos o gallegos, auspiciados por un "nacionalismo" ridículo. Así, pues, todos nos llamamos en el D.N. I. en español y no en catalán, vasco o gallego.


Sé el tratamiento que se le está dando al español en estas regiones nombradas y así lo escribo en el periódico Bailén al Día, en dos extras de la Ventana de la Educación. Espero no tener que seguir defendiendo mi "derecho al pataleo" (como dicen mis amigos), para defender el español.
Sé y vuelvo a insistir, que los telediarios, noticias de prensa y demás medios de comunicación nos están saeteando con nombres en catalán, vasco o gallego.
Sé la cantidad increíble de millones de euros que los gobiernos "nacionalistas" de estas regiones se gastan en la promoción de sus idiomas dentro y fuera de ellas.
Sé que hay miles de idiomas en el mundo.  Y no por eso se escribe en árabe o en shuawili en los medios de comunicación. Lástima que no se implante  el esperanto.


Sé que Michael Jackson se escribe tal y como está, y que hay gente que al saber idiomas lo pronuncia perfectamente, pero eso no quiere decir que obligatoriamente, y desde las televisiones, se nos obligue a hablar bien en catalán, vasco o gallego, o en inglés o francés, o alemán, o ruso, y no por eso sus nombres aparecen escritos en esos idiomas. ¿Está claro?.


Sé que yo no sé idiomas, por eso los nombres extranjeros los pronuncio tal y como están escritos y mis amigos y conocidos se ríen; pero es así, lo siento.
Sé que mis amigos van a pronunciar en inglés o francés, idiomas mayoritarios en el mundo, junto con español (segundo más hablado después del chino), porque lo conocen, pero...
¿De verdad hay que aprender catalán, vasco o gallego para poder hablar o leer en España?. No me supongo, ni por un momento, el mismo problema en otros países. Es inconcebible.
¿De verdad hay que aprender catalán, vasco o gallego para poder opositar a una plaza de funcionario público en esas regiones, si quieres trabajar allÍ?. Inconcebible.


¿De verdad voy a tener que seguir aguantando oir hablar en España de Xoxé, Carles, Karma, Agirre, etc? In concebible en otros países.
Las lenguas de las que hablo no son bárbaras, ni molestas a mis oidos; pero si es bárbaro y molesto a mi oido y, sobre todo a mi inteligencia, que de una manera u otra, subrepticiamente y poco a poco, se me esté obligando a aprender catalán, vasco y gallego. Si quiero los aprenderé, pero resulta que no quiero; porque en España se SUPONE que se puede hablar y leer en todo su territorio, en español. Por eso no quiero imposiciones de nadie, y menos aún se me tache de bárbaro.


Lo que no quiero es darle alas a los "nacionalistas" ni a los "progresistas" de pacotilla, defensores y tolerantes de todo y con todos. Yo defiendo y tolero lo que creo que hay que defender y tolerar, no lo que los demás crean y piensen, por más que me lo repitan una y un millón de veces.
Tomo tus últimas palabras:


"Una gran nación no se compone de una lengua flaca, cerrada y obtusa, sino de una lengua como el español que lidera un crecimiento espectacular en el mundo, que nos representa y que además se acompaña de otras lenguas y dialectos que nos proporcionan diversidad, riqueza y conocimiento".
Efectivamente, el español; los demás, acompañan, no se imponen. Si dejamos que se impongan las otras lenguas, la lengua española será flaca, cerrada y obtusa. Más o menos como quieren hacernos esas otras lenguas.
 

Candido Lorite-