Para ser el primer pleno ordinario de la nueva
corporación se puede decir que había casi la misma
expectación que en la sesión de investidura de los
nuevos ediles hace unos días. El motivo no era otro
que el anuncio de la asociación de vecinos Charco de
la Gallina, de acudir al pleno a exigir a los
munícipes que se responsabilicen más en el tema del
precintado de viviendas que viene siendo noticia en
Bailén desde hace una semana.
Así, justo cuando los concejales y alcaldesa habían
tomado asiento, la secretaria de la asociación,
María Márquez, se puso en pie delante de los escaños
y pidió permiso para ser oída, como representante
del colectivo afectado. La alcaldesa, Simona Villar,
alegando la excepcionalidad del caso y «sin que
sirva de precedente», le dio permiso para
pronunciarse, pero solamente eso, «porque no iba a
haber respuesta al no estar el punto incluido en el
orden del día y porque no puede ser que cada vez que
se celebre un pleno, los ciudadanos vengan y pidan
hablar», apostilló la alcaldesa.

María Márquez, algo nerviosa por la situación,
fue escueta y leyó un comunicado de la asociación en
el que pedía a toda la corporación que se agilice la
contestación en positivo a las alegaciones al Plan
General y que el equipo redactor las conteste de
inmediato y que se convoque un pleno extraordinario
para la aprobación de las mismas, ya que esto es lo
que puede parar el tema del precintado de sus
viviendas.
Márquez insistió en que antes de verse en la calle,
fuera de sus casas, «vamos a hacer todo lo que esté
en nuestras manos para que se agilice el tema». La
secretaria de la asociación acusó al Ayuntamiento
como institución por haber permitido durante muchos
años la situación en la que se encuentran el más de
un centenar de viviendas construidas en terrenos de
carácter no urbanizable.
Apeló a los sentimientos y a la comprensión de los
concejales y la alcaldesa para que tuvieran en
cuenta la situación de familias con hijos que pueden
quedarse en la calle de un día para otro si esto no
se detiene. Por fin Márquez , mas calmada, expresó
su confianza en la Justicia y en la unión de todos
los afectados.
Intentos
Mientras tanto, las personas en esta situación
siguen pendientes de posibles nuevos precintos para
intentar evitarlos, como ya ocurrió este lunes,
cuando el llamamiento por parte de la asociación El
Charco de la Gallina fue secundado por numerosas
personas hasta el punto de que, según destacaron
ellos mismos, se produjo una concentración
«multitudinaria» que cumplió su objetivo para que no
se llevara a cabo.
Además, relataron que el pasado sábado, sobre las
16,15 horas, agentes de la Guardia Civil se
presentaron para precintar otras viviendas, pero
desde la asociación se insistió en que para ello
debían ir con una orden por escrito, con el
secretario del juzgado o bien con un notario de
guardia, de modo que finalmente no se consumó el
precinto.
Sí se cerró, no obstante, otra casa ese mismo día,
ya que al no ser su propietario integrante de la
asociación desconocían que estuviera en esa
situación.
«Estaba previsto para hoy, pero se precintó el
sábado sin previo aviso. De haberlo sabido,
hubiéramos acudido para tratar de evitarlo
igualmente», han recalcado desde la asociación.
Fuente: José Luis López, IDEAL