¨
El
sentimiento
es
el
idioma
que
utiliza
el
corazón
cuando
necesita
enviar
algún
mensaje.
ï
Lo
acontecido
en
la
noche
del
sábado
día
12
en
Bailén
con
motivo
de
la
puesta
en
escena
de
la
obra
de
teatro
Baylén,
un
lugar
para
la
historia,
en
el
19
de
julio,
sin
lugar
a
dudas
está
dentro
de
ese
idioma
con
el
que
doy
título
a
esta
colaboración.
Pocas
veces,
en
los
treinta
años
que
llevo
viviendo
en
Bailén,
he
visto
el
19
de
julio
como
lo
estaba
el
sábado,
creo
que
si
digo
que
eran
miles
los
bailenenses
que
se
dieron
cita
en
dicho
recinto,
no
peco
de
exagerado.
Pocas
veces
también
he
visto
a un
pueblo,
prácticamente
entero,
identificado
con
lo
que
allí
se
estaba
representando.
Hasta
los
diálogos
eran
genuinos,
es
decir,
en
la
forma
en
la
que
los
bailenenses
se
expresan
cotidianamente,
con
lo
que
la
identificación,
si
cabe,
se
hacía
más
intensa.
Yo
vi
gente
que,
a mi
alrededor,
lloraba
de
emoción,
seguramente
porque
hacían
suyo
lo
que
se
estaba
representando
viéndose
inmerso
en
aquella
estampa
fiel
de
lo
acontecido
hace
ahora
doscientos
años.
Todo
un
mensaje
plástico
que
los
participantes
enviaron
a
las
nuevas
generaciones
desde
el
más
profundo
sentimiento
del
SER
y
del
PERTENECER
a
este
rincón
andaluz
que
aquél
19
de
julio
de
1808,
dio
una
lección
de
unión
y
solidaridad
para
recuperar
su
libertad
que
estaba
siendo
mancillada
por
un
ejército
cruel.
Destacar
también
el
respeto
y el
silencio
del
público
durante
toda
la
representación,
muchos
padres
explicaban
a
los
más
jóvenes
lo
que
iba
ocurriendo
ante
las
numerosas
preguntas
y
curiosidades
de
los
niños.
Mi
más
sincera
y
cordial
felicitación
a
todos
los
que
han
hecho
posible
que
todo
un
pueblo
se
emocione
con
su
historia,
historia
que
algunos
han
pretendido
silenciar
miserablemente
sin
éxito.
Mi
más
cordial
agradecimiento,
como
vecino
de
Bailén,
a
Don
José
Malpesa
por
haber
patrocinado
esta
entrañable
obra
que
seguramente
quedará
en
la
historia
local.
Todo
un
gesto
que
le
honra
como
bailenense
de
pro
y
como
hombre
de
bien.
ANTONIO
OSUNA
LUNA