LLUEVE SOBRE MOJADO
Hace unos días publicaba algo sobre la vergüenza política, la falta de escrúpulos de nuestra clase política, de uno y otro lado, por hacer despilfarro de los dineros públicos, ósea los que tenemos o deberíamos tener todos ya que salen de nuestros impuestos.
Pues como dice el título de hoy, llueve sobre mojado, no paran de salir nuevos casos de malgasto público, ahora ya no solo son los políticos sino que se ha sumado La Casa Real. Sí, leen bien, La Casa Real, esa misma que no quiso venir durante Las Fiestas de Bailén, pero si corrieron raudos y veloces a inaugurar una fuente que manaba vino, en La Rioja, debería ser vino de la eterna juventud, como la famosa y ficticia fuente del agua que al beberla tu otorga la juventud eterna. Obviaron 200 años de una fecha histórica y fueron a inaugurar un simple mecanismo por el cual una fuente en vez de tener un su circuito cerrado agua, contiene vino. Sin desmerecer a los riojanos, no creo que este evento sea más importante que el celebrado en Bailén. Esto es una espinita que tenía clavada y no quería que me hiciera ponzoña.
Como digo La Casa Real se ha apuntado a esos refranes tan populares de que “ jugamos todos o rompo la baraja” ó “ nos calentamos todos o le pego una patada al brasero”. Viendo como el “desgobierno” de La Nación y los demás desgobiernos de “las 17 naciones” tiran nuestro dinero La Casa Real ha salido a la palestra con dos asignaciones. Una de 3,3 millones de euros para reformar los jardines y la piscina de La Zarzuela, entre otras reformas y otra de 2,88 millones de euros, para comprar un cuadro de Dalí ( El Atleta Cósmico) que el gobierno de la dictadura encargó para las olimpiadas de México de 1.968 y que ya estaba colgado en las paredes del despacho real desde principios de la década de los 80. Estas dos asignaciones son aparte de los 8,9 millones de euros de presupuesto de La Casa Real. Total “na” lo del ojo.
Hoy, concretamente, Antena 3 ha emitido un documental sobre como familias normales acuden a los contenedores de basura a buscar lo que tiran los supermercados, caducado o está a punto de hacerlo, en otro reportaje vimos como jubilados recogían fruta de la tíraban los fruteros, para poder paliar, no la crisis, el hambre. Sí Majestad, el hambre, lee bien, el hambre de los españoles.
Desde mi modesta tribuna y modesto modo de escribir, ya que no sé, le exhorto a que piense muy bien en la posibilidad de no dar el discurso del 24 de diciembre por la noche para que lo poco o lo mucho que tengamos cada uno nos lo pudiéramos comer en paz sin retorcijones de tripas ni malestares de estómago, en una palabra, para que no vomitemos. Yo desde luego apagaré el televisor, ya que estoy harto de que me llene la cabeza de palabras huecas que nunca se traducen en nada, positivo, para esos españoles a los que tanto quiere.
Fdo. Antonio García Carmona