LETANÍA

 

Cualquier ciudadano racional al que le interese la situación nacional aunque esté alejado de la política tendrá una sensación de hastío a causa de un gobierno que no ha dado una sola a derechas –y menos a izquierdas- , más pendiente de permanecer en el poder, a costa de mentir si es necesario, de dar dadivas al nacionalismo si es necesario, de dar pases y más pases de muleta en una faena interminable al morlaco de la crisis sin intentar siquiera entrar a matarlo, que del derecho fundamental del ciudadano: trabajar.  

Tendrá una sensación  de hastío añadido al ver a un nuevo candidato, copartícipe de todo lo anterior, y que proclama ahora  que sí tiene la varita mágica para sacarnos del agujero, varita que ha tenido siete años a buen recaudo venga usted a saber por qué razones.

Así la sensación para cualquier ciudadano racional solo puede ser de tufo, de que esto huele y muy mal, como a podrido.

 

No sé si ya he dicho alguna vez que no tengo predilección por ningún partido político, que la política me resbala, salvo lo justo, aunque entienda que en democracia es lo que hay, que entienda que todo tiene sus plazos legales, y que así ha de ser por más que nos pese.

 

Y desde esa neutralidad del sentido común digo que me producen una vergüenza infinita los bandazos por permanecer en el poder de este nefasto gobierno –suerte que le quedan apenas unos cuantos meses para intentar volver a engañarnos o desaparecer al ostracismo para su necesaria regeneración-. Que me produce una vergüenza infinita que sigan intentando vendernos que tienen la llave para acabar con la crisis, y por ende con el paro, con todos los problemas que a los ciudadanos nos amargan la vida.

 

No pueden ser más falsos, y muchos de los que les aplauden, beneficiarios o amores ciegos,  más pusilánimes.

 

Rajoy quizá no sea lo que nos haga falta, pero sí un cambio, un cambio, y sin demora, o sea ya, que fue ayer.

 

Y todo este tiempo de espera nacional arrastra a Bailén a una sima de la que será difícil rescatarla. ¿Cuándo lograremos así recuperarnos? Sigo viendo que día a día cierran empresas y a las que subsisten sobrevivir a duras penas. Bailén está en mucha peor situación que muchas ciudades de España por lo que sabemos todos y en lo que no voy a incidir. Sí, me dirán,  hay un nuevo cambio en la alcaldía pero ¿y qué? ¿En qué notaremos el cambio? ¿Qué podrán hacer para reactivar visiblemente, y ya que es lo que necesitamos, nuestra economía? La esperanza está abierta, pero solo porque es lo único que tenemos.

En este aciago 2011 no hay apenas trabajo y el poco que ofrecen hay que ofertarlo muy barato, y alguno para colmo se cobra mal, y alguno ni se cobra. Las cerámicas apenas venden ladrillos y los que venden a precio muy barato, para cobrarlos mal,  o ni cobrarlos. Los comercios están desiertos, salvo los de alimentación, porque lo último que hay que dejar de hacer es comer. Hacienda y las S.S. aprietan, y de qué modo, ¡ah!, y los bancos, los dichosos –textual- bancos.

¿Qué futuro nos espera aguantando y aguantando con la mecha encendida  hasta que se marchen estos artistas del sillón?

 

Sentarnos y esperar, trabajar de regular o poca gana, tomarnos unas cervecitas fresquitas de vez en cuando en las terrazas –los que puedan-, hacer alguna escapadita a la playa –los que puedan-, nos acercará poco a poco al otoño. Del otoño al invierno hay un suspiro, y cerca andará marzo.

 Parece el fin de una pesadilla y el principio de lo que quiera que sea. Dará igual.

Porque no será nada fácil. Volver a poner algunas cosas  -demasiadas- en su sitio será tarea absolutamente imposible.   

 

Juan Risueño Lorente

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Clases de Inglés

JOSÉ LUÍS

PROFESORES TITULADOS

BILINGÜES

CLASES PRÁCTICAS CON PROFESORES NATIVOS

 

+INFO  610651646

  • INGLÉS TODOS LOS NIVELES

  • LOS MEJORES RESULTADOS