Quiero dar mi opinión sobre lo que yo viví
ayer en la Casa de la Cultura:
Íbamos al teatro mi marido y yo, al llegar a la altura del
Central una persona que salía de la Casa de l a Cultura nos
dijo; si vais a la entrega de premios se ha cambiado al salón de
convenciones, por lo tanto el teatro empezará un poco más tarde,
a lo que respondimos que muy bien. Llegamos a la puerta de la
Casa de la Cultura y había poca gente , puesto que no eran las
8:30 aún. Empezó a llegar más gente y comentaron que el
escenario estaba preparado y que al no haber telón los actores,
qué eran una pareja de novios, iban a entrar desde la calle y el
público a continuación cómo si de una boda de verdad se tratara
con sus invitados.
Creo que la forma de actuar de D. Cándido ,como así lo conozco,
no fue la más apropiada, puesto que los actores no tenían nada
que ver con el retraso que hubo y que yo no vi ningún enfado ni
desprecio de los actores hacía el público por su forma de
proceder, al revés yo vi risas y yo misma dije ¡vivan los
novios¡ cómo si de una boda de verdad se tratase.
Su forma de dirigirse a esas dos personas fue de muy mal gusto
diciéndoles que eran dos niñatos que se creen actores. Al
público que allí nos encontrábamos y que al principio creíamos
que tenía algo que ver con la obre no nos gustó nada.
Uno puede decir lo que piensa como lo ha hecho en éstas páginas
de Bailén Digital y está en su derecho pero lo que no me parece
bien es alzar la voz insultar a estos dos jóvenes actores y
hacer sentir a todos los que allí estábamos vergüenza ajena.
Señor Lorite parece mentira que habiendo sido un maestro no dé
ejemplo a los jóvenes de cordialidad y buenas maneras, no sólo
en la Casa de la Cultura , sino en los partidos de balonmano y
cuando va usted a ver el Recre.
Me ha defraudado porque no pensaba nunca que
esa fuera su actitud para con los demás.
Un saludo
A. María S. G.