LA
IMAGEN DE BAILÉN
Muchos de los
que lean este artículo en la sección de Opinión de Bailén digital lo habrán
leído antes en Bailén al Día, del que soy colaborador. La actualidad de lo que
trato me impele a publicar parte del artículo en esta sección. Perdonen las
molestias.
Hoy
toca hablar de algo realmente preocupante para los habitantes de Bailén y para
los que nos visitan: la suciedad y mal acondicionamiento de las calles de la
ciudad. Y para recalcarlo mejor no se me ha ocurrido otra idea que intentar
“emular” a mi querido y viejo profesor (me refiero al político) D. Enrique
Tierno Galván que, cuando fue alcalde de la Villa de Madrid publicó unos bandos
que fueron extraordinariamente comentados por todos los madrileños. Yo no aspiro
a tanto, pues sólo soy un “copiador “de él.
B
A N D O
D
E
Cándido
T. Lorite García
Vecino
de la Muy Noble Y Leal ciudad de Bailén
A los
habitantes, vecinos y visitantes de nuestra ciudad
La
ciudad de Bailén fue, en su momento, ejemplo de decoro y convivencia entre sus
habitantes. Las circunstancias que todos conocemos ha hecho que nuestra ciudad
haya bajado en la defensa de su convivencia y limpieza y en mantener las buenas
costumbres siempre presentes entre nuestra gente; a saber la limpieza de las
aceras y casas propias. Como sé que esto último aún se conserva debidamente es
por lo que me dirijo a todos los habitantes para que el decoro y la limpieza de
parques, jardines y calles sean modélicos, propios para el paseo tranquilo y el
sosiego de espíritu de los habitantes del pueblo. Es por esto que requiero de
los bailenenses que eviten la caída de papeles y golosinas, conocidas como
“chuches”, a las aceras, jardines y calles de la ciudad. Igualmente requiero que
aquellos vecinos que vieren hacer alguna cosa que no es de decoro lo hagan saber
a las personas indicadas o bien llamen la atención de quién lo hace; de esta
manera, tendremos nuestras calles y jardines limpias.
Asimismo
es necesario que los dueños de canes se acostumbren a obedecer las órdenes dadas
por la alcaldía acerca de cómo llevar y educar a estos animales: Por eso es
conveniente que cada animal vaya acompañado por su dueño y una correa que lo una
a éste. Es muy conveniente que lleve en su bolsillo o a mano una bolsa donde
introducir la “excrecencia” o “caca” de su animal ya que, de no ser así, el mal
olor y la suciedad imperarán en las calles de la ciudad; existe asimismo el
peligro de que los habitantes de mi muy noble y leal ciudad se encuentren con
los zapatos llenos de esas “cosas” nombradas, con el consiguiente mal humor y
malas palabras que lleva aparejado semejante hecho. De nuevo indicar que los
propios vecinos deben indicar a sus semejantes que esas acciones deben hacerlas
en los sitios adecuados y no en cualquier lugar, porque afean la vista de la
ciudad a los habitantes y a sus visitantes.
Por
último, he de decir al alcalde y a sus concejales, pues este bando también les
concierne a ellos, que el buen estado de las calzadas para los peatones y las
calles para los coches han de estar lo mejor cuidadas posibles. Se está dando la
circunstancia de que en días lluviosos los habitantes de este pueblo miramos
demasiado al suelo, no sólo por no pisar los charcos de agua que se originan por
las lluvias, sino por no pisar la cantidad de baldosas que se encuentran
levantadas y en mal estado; esto origina que los zapatos, ropas y pantalones de
mis paisanos estén llenos de agua, no sólo por la lluvia sino por el agua
acumulada en el interior de estas baldosas. Ha de saber la alcaldía y sus
concejales que los daños y prejuicios ocasionados pueden y deben ser pagados por
el responsable del mantenimiento de calles y calzadas; a saber, el ayuntamiento
de la ciudad.
Con
este bando, yo, vecino de esta localidad intento que mis convecinos sean más
cuidadosos con todo lo concerniente a calles, limpieza y aseo de mi ciudad. Y
que quienes no cumplan con las leyes y con lo dicho sean castigados por la
autoridad competente.
Cándido
T. Lorite