LA EDUCACIÓN PÚBLICA A DEBATE
Son
muchas las informaciones que se vierten hoy en día
acerca de la Enseñanza Pública en las diferentes
comunidades españolas y son muchos los errores que en
dichas informaciones existen.
Pertenezco al cuerpo de funcionarios docentes de la
Comunidad de Madrid y me gustaría verter un poco de
claridad y de información veraz sobre este asunto, con
el objetivo de que aquellos que se permiten el lujo de
opinar sobre algo que no les compete tengan, al menos,
conocimiento de causa y practiquen la empatía con un
gremio y un sector de la sociedad que está siendo
atacado por las decisiones de determinados políticos.
Este
escrito ha sido redactado por los profesores de la
enseñanza pública de Madrid y difundido entre la
población. No olvidemos que los profesores somos los
auténticos conocedores del funcionamiento de la
enseñanza y que deberíamos ser tenidos en cuenta en la
toma de decisiones. Desgraciadamente, los políticos de
la Comunidad de Madrid no lo han hecho.
Esta carta pretende
informarles acerca de la situación actual de la
Enseñanza Pública en la Comunidad de Madrid y con la
intención de buscar su apoyo y su mayor implicación
posible. Cuando menos, su apoyo moral y su comprensión
hacia la cosa de la Enseñanza Pública (con mayúsculas) y
hacia quienes la hacemos posible con lo mejor de
nosotros.
¿Qué es lo que está pasando?
El 4 de julio de 2011,
coincidiendo casualmente con el periodo estival y cuando
los centros educativos están prácticamente vacíos y, por
tanto, sin forma de contacto directa con las familias,
la Consejería de Educación de la Comunidad de Madrid ha
dictado unas instrucciones dirigidas a los Institutos
Públicos (no concertados ni privados) de ESO,
Bachillerato, Formación Profesional y otros, que suponen
un recorte sangrante de plantilla. Un recorte difícil de
cuantificar, pero la mayoría de los equipos directivos
de los centros lo han calculado en torno al 15%, unos
3.000 profesores en total. Esto significa que un
instituto medio perderá 10-12 profesores de distintas
materias. Es una barbaridad que ya se suma a otro
recorte similar producido en el curso anterior y por el
cual la plantilla general de docentes ya se redujo en
más de 2.000 compañeros.
EN LA ESO Y EN EL
BACHILLERATO
el recorte se traducirá en:
· Eliminación de
desdobles de Lengua, Matemáticas y otras materias.
· Desaparición de
grupos reducidos de Inglés.
· Reducción del
número y calidad de las optativas.
· Cierre de la
biblioteca y de otros servicios.
· Peor
funcionamiento de los medios técnicos, informática,
audiovisuales…
· Reducción de las
guardias de patio y de aulas.
· Reducción o
eliminación de las actividades extraescolares.
· Aumento del
número de alumnos por clase, superando en muchos casos
los 30 alumnos por aula y en algunos niveles casi 40
alumnos por aula.
· Menor
disponibilidad de los equipos de Orientación
educativa/profesional.
· Reducción de la
atención a alumnos con problemas de aprendizaje. Esto
impacta directamente no solo sobre estos alumnos, que se
quedan sin la atención más individualizada que
necesitan, sino también sobre el resto, que
inevitablemente verán lastrado su aprendizaje con un
profesor que debe simultanear varias líneas de
enseñanza: una con el grupo principal y otra por cada
uno de los alumnos menos adelantados.
En la FORMACIÓN
PROFESIONAL también tiene el mismo impacto, ya
que esta se imparte en los mismos institutos que la ESO
y el Bachillerato. En la FP se invirtieron muchos
recursos para darle la dignidad que perdió y que merece.
No hay que olvidar que Europa está insistiendo
constantemente en la importancia de la FP. Pero estos
recortes son un jarro de agua fría sobre un objetivo que
poco a poco se va consiguiendo. Tienen, entre muchas
otras, las siguientes implicaciones:
· Eliminación de
ciclos de FP totalmente necesarios para regenerar el
empleo y la tan mencionada productividad. La FP tiene
que estar en los barrios y en los pueblos para llegar a
todos. Se trata de una formación más local y cercana a
las empresas y debe estar dispersa por el territorio.
· Masificación de
alumnos en las aulas. Esto es especialmente grave en
este nivel educativo en primer lugar porque el perfil
del alumnado es en muchos casos uno que no ha triunfado
en otros estudios más teóricos y que requiere una
atención muy personalizada, y, en segundo lugar, por el
carácter eminentemente práctico de la FP que requiere lo
mismo.
· Dificultades
para la autoformación de los profesores de FP, que son
en gran medida autodidactas, al poder dedicar menos
tiempo a esta tarea, mientras que en el ámbito de la FP
la formación día a día es vital.
Por otro lado, también se
ven afectadas las ESCUELAS OFICIALES DE IDIOMAS
y las de ARTES PLÁSTICAS Y DISEÑO. Los
recortes son brutales en todas las etapas educativas.
Además, en los centros de
INFANTIL Y PRIMARIA ya se vienen arrastrando
desde hace mucho tiempo problemas de masificación y
falta de medios humanos que provocan un deterioro en la
etapa Secundaria y siguientes. El deterioro es global y
llega hasta el mercado laboral: si los niños no vienen
con una buena base no se puede construir gran cosa sobre
los conocimientos que traen.
Todas estas medidas ya
están aprobadas de forma unilateral por parte de la
Consejería (sin previa consulta o negociación con los
centros ni con los mediadores sindicales), así que sólo
cabe pedir que sean retiradas.
Esto se suma, además, a
demasiados años de dejadez y abandono de los medios
materiales, sistemas audiovisuales, salas de
ordenadores, sistemas de calefacción, aire acondicionado
(donde lo hay), internet…
¿Cuál es el motivo de los recortes?
El motivo que esgrime la
Consejería es la necesidad de ahorro por la crisis.
Pero:
En primer lugar, ahorro se
lleva haciendo desde hace mucho tiempo por cuestiones
como las enunciadas arriba. A este ahorro se suma,
además, la bajada de sueldo conjunta de Gobierno Central
y Autonómico.
En segundo lugar,
paralelamente a estos recortes, valorados por la propia
Consejera de Educación en 60 millones de euros, se están
implantando ventajas fiscales para quienes estudian en
centros privados que cuestan en torno a los 74 millones
a la Comunidad, según datos publicados recientemente en
la prensa de Madrid.
Por ello, parece que el
motivo de los recortes en lo Público NO es el ahorro.
¿Y qué ocurre con las tutorías?
Otra de las instrucciones
directas de la Comunidad de Madrid afecta gravemente a
las tutorías. En un principio, la Consejería había
decidido eliminar completamente la hora de tutoría con
alumnos (no así en concertados ni privados, por
supuesto). Después, ante la protesta del colectivo
docente en pleno y las críticas de la opinión pública
ante tamaño escándalo, dieron instrucciones de que en
esas horas de tutoría los alumnos recibirían apoyo de
Lengua, Matemáticas e Inglés. Han intentado enmendar
esta chapuza mediante una orden que exige a los tutores
realizar tutorías individualizadas con los alumnos, pero
esto es algo que ya realizamos todos cuando es
necesario, y de ningún modo sustituye a la tutoría
grupal.
El perjuicio de cara a los
alumnos es enorme. Con estas medidas, la labor tutorial
queda completamente disminuida y no se podrán llevar a
cabo algunas cuestiones de vital importancia en el
desarrollo educativo y personal del alumno:
· Multitud de
talleres que vienen realizándose todos los años sobre
determinados temas transversales y educación en valores.
· Técnicas de
estudio.
· Orientación
académica y profesional.
· Interacción
positiva de la clase y diagnóstico y solución de
problemas.
· En general, la
tutoría se convierte en un espacio de “ruegos y
preguntas” muy necesario en los centros educativos.
Además, la supresión de la
tutoría tampoco produce absolutamente ningún ahorro por
lo que no somos pocos quienes pensamos que su motivación
es evitar que puedan tratarse en clase temas que es
necesario tratar. La tutoría lleva décadas así y
funciona bien. Lo sabemos los profesores. No hay por qué
cambiarla.
¿Qué son las horas de docencia directa?
La Consejería se ha
dedicado a difamar datos sobre las horas de trabajo de
los profesores en los que sólo habla de las horas de
docencia directa, es decir, las horas que estamos
físicamente delante de los alumnos. Sin embargo, hay
muchas otras tareas igualmente importantes que es
necesario realizar, y no solo la preparación de las
clases sino muchas otras actividades complementarias que
están perfectamente estipuladas por la legislación y en
los horarios individuales de cada uno de nosotros.
No se dejen engañar. Esto
es como si contáramos las horas que trabaja la Consejera
de Educación en función del tiempo que está sentada en
su escaño.
¿A quién afecta todo esto?
· A los alumnos,
que reciben una peor formación como estudiantes y como
personas.
· A las familias,
que verán cómo el tiempo de que disponemos los
profesores para atenderles se reduce (todavía más del
que ya se redujo el curso pasado).
· A los profesores
que actualmente conservan su trabajo, ya que, además de
soportar una reducción previa de sueldo del 7%, soportan
también un aumento en la carga de trabajo de más del
10%. En estas circunstancias no es posible trabajar con
calidad en un ámbito en el que cada detalle cuenta.
· A los profesores
que pierden su trabajo, que son, por ahora, los
interinos. En realidad, esto supone una doble
amoralidad, cuando menos: haber tenido trabajando como
eventuales a miles de personas de forma continuada sin
un contrato fijo y despedir ahora de golpe a 3.000
personas sin convocar un ERE (una cifra que hay que unir
a la de los 2.200 despedidos el año pasado).
· A la sociedad,
que pagará las consecuencias de la mala formación de los
futuros trabajadores que deben levantar y mantener el
país. El impacto de un curso desaprovechado se arrastra
durante todos los estudios, igual que cuando un chico
pincha en una asignatura un año en concreto y cuesta
tanto recuperar el nivel en próximos años.
¿Y, ahora que lo sabe, qué va a hacer usted?
Reciban un afectuoso saludo de los profesores de la
enseñanza pública de la comunidad de Madrid.
MANUELA COBO MOLINA