INDIGNADO CONTRA “LOS INDIGNADOS"
Cuando hace
algo menos de un mes escribía contra el Ministerio del
Interior por ser incapaz de poner fin, por orden de la
Junta Electoral Central, a la acampada o “favela” de la
Plaza de Sol en Madrid, indicaba entonces algunos de los
problemas que se podían originar con estas acampadas.
Algunas se han cumplido y otras se están cumpliendo. Se
cumplieron que la suciedad iba a llegar y llegó: se
cumplió que los empresarios de Sol y alrededores iban a
tener pérdidas y las han tenido y grandes; han perdido
más de 30 millones de euros, denunciados ante el
ministerio de interior y, éste, les dice que no va el
caso. Que allí no es el sitio dónde se ha de pedir la
reparación de esas pérdidas.
La acampada
de Sol terminó, parcialmente, pues allí se ha quedado un
“núcleo duro” ¿? ¿Significa esto que cualquiera puede
montar su tienda de campaña dónde le plazca, en
cualquier lugar de este país, sin que le pase nada?
¿Significa que cualquiera, o en grupo, pueden saltarse a
la torera las normas de funcionamiento de una ciudad?
¿Significa esto que cualquiera, o en grupo, puede
asaltar la calle, sin previo aviso?¿Significa esto que
cualquiera, o en grupo, puede molestar a los políticos
en su casa?¿Significa esto que cualquiera, o en grupo,
puede tomar las puertas del Congreso o de los
Parlamentos sin que nada suceda?¿Significa que…
El movimiento
Democracia Real Ya ha dejado de lado la Democracia, el
Real y el Ya; se ha transformado en un movimiento
intolerante que no permite que nadie, ni siquiera los
electos después del 22-M puedan estar tranquilos. Los
elegidos por el pueblo en una mayoría más que suficiente
parece que no les importa a estas 3 ó 4000 personas, o
los que sean.
Se ha
intimidado a los parlamentarios de Valencia, a los
congresistas en el Congreso de los Diputados de Madrid,
al alcalde Madrid, a los parlamentarios de Barcelona. En
un ejercicio de “¿Libertad?” no han permitido que los
elegidos libremente por el pueblo puedan hacer sus
funciones libremente. Perdón. Hay un lugar dónde sí lo
han hecho “libremente”. En el País Vasco no ha habido
ningún “Indignado” en contra de Bildu y de los
políticos. Parece que allí todo es paz, remanso y
tranquilidad. ¿Y hablan de libertad? Yo más bien diría,
libertinaje. La agresividad de los ¿indignados? ha ido
en aumento. En la misma proporción en que el gobierno no
ha sabido poner orden, los ¿indignados? han puesto
desorden. Dicen que no son violentos, que no tiran
piedras, que las manifestaciones son tranquilas. En el
instante en que la prevalencia de la minoría está sobre
la mayoría, hay violencia. Deben saber que su espacio de
libertad termina donde empieza el de los demás.
No se puede
tomar la calle, las plazas, las puertas de los
parlamentos o congreso, con total impunidad. Un poco en
broma, diría que este movimiento ha llegado con el buen
tiempo. Supongo que si fuera un frío invierno estas
“acampadas” no se habrían llevado a cabo. Pero es muy
bonito y muy “progre” vivir en una tienda de campaña en
la Plaza del Sol, o en la de Cataluña. Hoy, día 15 de
junio, he visto por la televisión como los que iban al
Parque de la Ciudadela en Barcelona, para estar en las
puertas del Parlamento catalán, llevaban somiers,
colchones, tablas, maderas, etc. Todo lo necesario, no
para una protesta por la aprobación de unos presupuestos
de recortes, sino para quedarse, tranquilamente, en el
parque durante todo el verano. “Protestando”. Al
fresquito y sin que le cueste ni un euro la estancia. La
verdad, no me parece correcto. Es más, lo que ha
sucedido hoy, día 15 de junio, en la entrada al
parlamento de Cataluña no tiene nombre. Los
parlamentarios han sido escupidos, insultados,
empujados, escarnecidos y todo, en nombre de la paz, de
los no violentos. De los “indignados”. ¿Cómo se
encuentran los diputados?¿Se lo han preguntado?¿Qué
harían todos ellos si fuera su padre el que ha sufrido
la”paz” de esos energúmenos?.
Los
antisistema, los okupas, se están haciendo cargo de
estas “acampadas” y eso va a traer problemas a los
españoles. No me apetece ir a Sol y encontrarme a los
“perroflautas” tomado el sol tranquilamente en medio de
la plaza, con el torso desnudo y pasando el platillo de
vez en cuando. Es lo que está pasando ya, ahora.
El que quiera
participar en las decisiones de la vida política, que
entre en la política, que vote, que se integre, que
luche, pero dentro de la ley. El que está fuera de la
ley debe ser castigado. Y el gobierno no puede quedarse
de brazos cruzados esperando a que “escampe”. Porque no
puede ser. Cuanta más cuerda se les dé, más tiempo se
tardará en recogerla y más trabajo costará hacerlo.
Es mi
opinión.
Cándido T. Lorite