Hasta donde yo sé
Si lo
realmente preocupante para los ciudadanos de un pueblo
es a quien se le ha dado un premio o si es oportuno o
no, es que vamos en caída libre. Ajeno al tema pero
curioso sobre lo que aquí se escribe, observo, atónito,
el Sálvame de Luxe que se ha montado. Bailén requiere
que todos aunemos esfuerzos en construir un futuro
mejor, en aportar propuestas, en esforzarnos para
conseguir que ello sea posible. Pues no, aquí gastamos
saliva, tiempo, escritura, palabras y comentarios sobre
la figura de una premiada por una Asociación. Mientras
leemos escritos, anónimos y sin anonimato, pasan muchas
cosas a nuestro alrededor que requerirían fuésemos igual
de vehementes para tratarlos. ¡Ea, somos así!
Hasta
donde Yo se, la Asociación Caecilia puede dar sus
premios a quien considere, no es una asociación Pública.
Yo discrepo por completo de los meritos que pueda tener
la joven premiada, ello no es óbice para que lo respete
y desde luego saber que Ella no tiene la culpa de todo
lo que se ha montado, y lo digo porque se utiliza su no
nacimiento en el pueblo como arma arrojadiza contra su
persona; por cierto no olvidemos que hay generaciones
enteras de bailenenses que nacieron en Linares.
Hasta
donde Yo se, siempre fue mucho más honesto dar la cara
que esconderse en el anonimato para escribir de este o
de cualquier otro tema.
Hasta
donde Yo se, la crítica siempre es necesaria pero caer
en el escarnio como que no, y si queremos caer en tal
tentación demos al menos la cara para que cualquier
aludido sepa con quien se las está gastando.
Hasta
donde Yo se, seguimos entretenidos con el vuelo de las
moscas mientras una estampida de búfalos viene a nuestro
encuentro. No tenemos remedio, cada día entiendo mejor
el por qué la señora Belén Esteban se está convirtiendo
el figura y guía de media España, por mucho que lo
neguemos en público, nos encantan los chismorreos y los
corre ve y dile.
Hasta
donde Yo se, incluso hasta un medio digital privado como
este, merece un nivel algo mayor porque cuando se
generalizan las pamplinas terminamos por dar de lado a
los pamplinosos.
Y
mientras tanto nuestros políticos encantados, nuestros
empresarios tranquilos, nuestros trabajadores
entretenidos, nuestra vista está puesta en tonterías y
no en realizar una crítica ordenada y acorde a las
acciones de gobierno.
Manuel Pérez Peralvarez