Cuna de la Libertad

Liberté, égalité, fraternité, sin duda un bonito lema que identifica a la República Francesa, también divisa de la Gran Logia del país vecino y sobre todo grito de guerra durante la revolución gala.

A algunos políticos españoles se les llena la boca pronunciando estas tres palabras. Estos “falsos progres” aburren al tendido pronunciando un discurso pero haciendo lo contrario, lanzando un mensaje claro pero que declina en un hecho turbio. Se ven con la fuerza moral de imponer sus creencias a todo el mundo, y si alguien opina lo contrario, insultos y linchamiento público. En definitiva, ausencia absoluta de libertad e intervencionismo en todo lo relevante para poder controlar a su antojo.

He de reconocer que al principio de la primera legislatura del Sr. Zapatero, pensaba que lo único que estaba haciendo bien era la reducción de la mortalidad en nuestras carreteras y que se estaban dando pasos acertados en la seguridad vial. Pero claro, como en toda su política, todo era fachada y al final la verdad surge como un corcho en el agua. Primero fue un carnet por puntos distinto al de toda Europa, de hecho, a cualquier españolito le pueden quitar puntos en Francia, Italia, Alemania, etc. pero a ninguno de estos se le pueden quitar en nuestro país, menudo acierto ¿verdad?, ¿tanto costaba hacerlo igual que nuestros vecinos europeos?. No, nosotros más que nadie.

Después, cientos de nuevos radares para intentar bajar el número de accidentes…o no. ¿Seguro que es para esto?. El 80% de los accidentes mortales ocurren en carreteras secundarias, pero el 90% de los radares están montados en autovías y autopistas con un claro afán recaudador. El límite de 120 Km/h lleva en España, al igual que yo, 38 años. En 1973 se podía circular en una autopista insegura y con un 600 a 120 Km/h. Como todo el mundo sabe, hoy tanto las carreteras como los vehículos, han mejorado una enormidad y en vez de aumentar este límite, a sus Señorías socialistas no se les ocurre otra cosa que rebajar este mínimo a 110 Km/h con la justificación del ahorro.

        Hay varios estudios que indican, que circular tan despacio también redunda en accidentes por exceso de confianza y descuidos, pero al Gobierno le da igual, lo que realmente quieren es crujirnos a multas con una España en paro pero llena de esos magníficos radares instalados en las rectas de nuestro maltrecho país. Si lo que buscan es nuestro ahorro, que no permitan que suba más el combustible, pues están acabando con el sustento de cientos de padres de familia, que se ganan la vida con el transporte. No nos suban más la luz, que ya no podemos ni calentar los cuartos de nuestros hijos.

Cuando termine la segunda legislatura del Sr. Rodríguez Zapatero, España, nuestra querida España no va a haber por dónde cogerla. Qué falta de libertad, nos obligan a adoctrinar a nuestros hijos con su pensamiento único, imponiendo la asignatura de Educación para la Ciudadanía, nos obligan a trabajar hasta los 67 años y a cotizar mucho más para cobrar, si al final hubiera dinero, mucho menos. Derrumban casas y chiringuitos en las costas, echando a la calle a cientos de trabajadores y vecinos porque dicen que están muy cerca de la playa según la Ley de Costas, pero sus Señorías socialistas sí pueden construirse grandes chalets muy cerquita, para muestra un botón http://www.youtube.com/watch?v=17QsOfgQRlI.

Obligan a miles de bares y restaurantes a gastarse ingentes cantidades de dinero en hacer búnkers para fumadores, y ahora prohíben fumar en todos lados. Los restauradores claman que la ley sea como en Europa, que están acabando con ellos. Pero no, como vamos también, nosotros más que nadie. Pero claro, vender tabaco si dejan en los mismos lugares que prohíben su uso, porque el 70% de cada cajetilla de tabaco son impuestos para el Gobierno. Bueno, si eres menor de dieciocho años, puedes abortar pero no comprar tabaco.

¿Nos hemos vuelto locos?, ¿Hemos perdido el norte?. Por Dios Sres. Socialistas váyanse ¡ya¡. Dejen a los españoles elegir un nuevo Gobierno, no nos impongan más. Devuélvannos con su marcha la libertad, libertad, sin ira libertad. Déjennos gastar el combustible que queramos cumpliendo siempre las normas. Permítannos estudiar lo que creamos oportuno, pero eso sí, en nuestro idioma y en toda España. Dejen con su huída, que el próximo Gobierno legisle una nueva ley para el tabaco que no perjudique a nadie pero que tampoco acabe con el poco trabajo que han dejado en España. Consientan que un trabajador “libremente” escoja su edad de jubilación dependiendo de factores como estado de salud, puesto, riesgo, etc. Su más que seguro adiós servirá para devolver a su estado natural a la policía política de Rubalcaba, que acosa al PP pero avisa y libra a etarras, a la Fiscalía General del Estado, que persigue sin piedad tres trajes pero se olvida de más de cien mil millones de pesetas de los EREs de Andalucía. Accedan a que otros, más preocupados con la violencia doméstica, realicen políticas que corten el incesable goteo de muertes mientras malgastan el dinero en publicidad engañosa.

Podría estar horas poniendo ejemplos y exigiendo cambios en la locura que supone la política de nuestro país. Pero hay algo en lo que he caído mientras escribía este artículo de opinión, algo que me aterra. El Gobierno siempre se ha codeado con dictadores de izquierdas y siempre han elogiado sus políticas. Cuba, Venezuela, China, La U.R.S.S. He aquí su creación, ya somos como ellos, ya tenemos los mismos nexos de unión: Pobreza, Represión y sobre todo falta de Libertad.

Ay, España querida España, cuántas veces tendrás que luchar por tu Libertad.

Luis M. Camacho Núñez