Llevo escuchando desde hace muchos años que en Bailén nunca
han podido establecerse una empresa de cierto prestigio de fuera
ya que los empresarios del sector cerámico han puesto mil y una
dificultades, presionando al equipo de gobierno de turno. No sé
si esto es cierto o no, pero creo que de una vez es necesario
que el equipo de gobierno del Ayuntamiento de Bailén con su
alcalde al frente (o teniente alcalde) pongan toda la carne en
el asador para que a Bailén vengan empresas sólidas y de
prestigio, sin que los mal llamados a veces empresarios del
séctor cerámico ponga trabas.
Los trabajadores y trabajadoras de Bailén estamos hartos de
ser explotados por los empresarios locales (sálvense los pocos
que cumplen legalmente con sus asalariados), hartos que en
épocas de vacas gordas, estos inviertan sus beneficios en
olivares, coches de alta gama y lujosas viviendas en la playa, y
ahora que vienen las vacas flacas pretendan socializar los malos
resultados de su pésima gestión al frente de sus empresas.
Por una vez necesitamos en Bailén un alcalde o alcaldesa con
el arrojo suficiente para desarrollar los recursos que nuestro
pueblo tiene. No hay que olvidar que junto a Antequera, Bailén
es el nudo de carreteras más importante de Andalucía,
circunstancia esta que parece que no quieren aprovechar nuestros
mandatarios. Quiero también indicar que en este sentido nuestros
vecinos de Guarromán, con su Ayuntamiento al frente, si han
sabido aprovechar su situación geográfica, creando un estupendo
Polígono Industrial junto a la A-4, mientras que aquí tenemos
una serie de polígonos diseminados por los 4 puntos cardinales
de nuestro pueblo.
También quiero hacer hincapie, que mientras que en Guarromán
todo son facilidades para las empresas que van a instalarse,
aquí en Bailén es todo lo contrario, aquí sólo ponen trabas con
las licencias de obra, apertura y demás.
Por eso creo que en nombre de los bailenses, debo reclamar
que haya por fin un gran giro en la política de nuestro
Ayuntamiento, y que en las próximas elecciones votemos a un
candidato con el suficiente arrojo, que no se deje manipular por
estos empresarios que nos ha tocado en suerte (más bien en mala
suerte) y que se eche al pueblo a las espaldas para lograr que
buenas empresas se establezcan en nuestro pueblo, y de una vez
por todas los malos empresarios que tenemos tengan que cambiar
su actitud hacía los trabajadores o tengan que coger carretera y
manta.