EL MALPESA BAILÉN NO PUEDE CON BM.
INGENIO Y VUELVE AL DESCENSO
No pudo ser este sábado y el Malpesa
Bailén cayó en su propia cancha ante un poderoso Bm. Villa de
Ingenio. Con esta derrota y el triunfo de Bm. Malagueta a
domicilio ante Dragones de Daganzo, el conjunto bailenense
vuelve a caer al penúltimo lugar de la clasificación y, por
tanto, en situación momentánea de descenso.
Esta vez la mala fortuna se alió con
el plantel de Manolo Ortega, pues la lesión de última hora del
portugués Sau que arrastraba molestias desde el último choque en
el Puerto de la Cruz, ya era un serio handicap para
afrontar un encuentro que se presumía duro e igualado. A ello se
unió la lesión de David Rusillo mediada la primera parte, lo que
dejó sin dos baluartes importantes al ataque bailenense.
La primera parte fue rápida,
entretenida, con predominio de los ataques sobre las defensas.
El marcador iba y venía, aunque los canarios atacaban con mucho
orden y disponían de buenos y muy experimentados lanzadores en
sus filas. No obstante, el conjunto bailenense ya recompuesto
con las bajas de sus dos laterales hizo un ejercicio de pundonor
y fuerza para irse al descanso con una ligera diferencia en el
electrónico, 17 – 16.
Inició muy bien el Malpesa Bailén la
segunda mitad yéndose a tres goles de renta con el 20 – 17, lo
que hacía presagiar que la victoria se quedaría en casa; pero
los grancanarios se repusieron, adelantaron sus líneas y los
locales comenzaron a sufrir en su ataque, donde se sucedieron
algunos errores de pase e imprecisiones que los visitantes
materializaban en gol en los sucesivos contraataques, y el
luminoso cambió de signo.
La brecha sin ser definitiva, si se
hizo preocupante porque se mantenía la tónica de dominio de los
foráneos que controlaban el partido con experiencia y el tiempo
avanzaba implacable.
Con el 23 – 27 a falta de quince
minutos para el final, alcanzaban los de Ingenio su máxima
diferencia y Manolo Ortega pidió tiempo muerto. Se acercaron en
un último esfuerzo los bailenenses con un parcial de 2 – 0, pero
los canarios no fallaban en ataque y en defensa colaboró mucho
su portero que hizo paradas de mucho mérito en seis metros en
los últimos minutos. Ni a la desesperada tuvo opciones el
Malpesa Bailén que veía el final del partido y que no podía
acceder ni al empate como mal menor. Al final, 29 – 32.
Una pena, porque nada se le puede
reprochar a Manolo Ortega y su escuadra, que con todos los
condicionantes que había se dejó la piel, teniendo que hacerse
encaje de bolillos para la defensa y el ataque, en muchos
momentos con dos pivotes o dos y hasta tres centrales.
La situación se ha complicado, en
principio el Malpesa Bailén ya no depende de sí mismo, o sí,
porque en el último partido de liga se enfrentan en la capital
de España Bm. Madrid y Bm. Malagueta; pero hay que apelar a la
heroica y todo pasa por vencer la próxima semana a Bm. Madrid en
su cancha y meterlo en un problema y seguir puntuando hasta el
final, de lo contrario ya sólo quedarán Bm. Malagueta y Malpesa
Bailén para jugarse la única plaza de descenso que queda
pendiente de asignar.
Por otra parte, los jugadores del
Malpesa Bailén lucían una cinta negra en sus camisetas en señal
de duelo por el fallecimiento esta semana del padre de su otro
lateral portugués Pedro Costa.
LOS JUVENILES AGUANTARON MEDIA PARTE
A UN CARBONERAS MUY FÍSICO
Los juveniles no pudieron continuar
con la senda del buen juego y los dos triunfos consecutivos que
traían de las anteriores dos jornadas, y sucumbieron ante el
conjunto del E.M. Carboneras que resolvió en la segunda mitad.
Desde luego, en nuestros chicos se
aprecia que hay un algo diferente y pudieron prolongar su
espíritu batallador hasta el minuto treinta y cinco, donde el
juego de ataque de los almerienses y su tremendo potencial
físico se impuso a los locales.
Hasta la primera mitad y los primeros
minutos de la segunda, hubo lucha y juego de poder a poder, con
los bailenenses con mucha menor talla que sus rivales, aunque
aportaban ilusión, ganas y empuje. Al descanso, no obstante, la
fortaleza de los visitantes ponía ya una ligera diferencia en el
luminoso y sobre todo se volvía a las andadas, muy vulnerables
en defensa, porque el tanteador en contra que se alcanzaba no
era lo que se había visto en los últimos quince días, con el 15
– 19 desfavorable.
A vuelta de vestuarios apuró sus
opciones el conjunto juvenil bailenense pero sólo pudo responder
durante cinco minutos más, a partir de ahí la ruptura en el
marcador se hizo evidente, y con la ventaja por encima de los
cinco goles y progresando, ocurrió lo que estaba escrito en el
guión, los que iban por delante jugaban a placer, y los de
Bailén algo desmoralizados no pudieron ofrecer resistencia y el
marcador se alargó excesivamente hasta el 25 - 39.
Los bailenenses buscarán el punto que
le puede servir para librarse del descenso directo en los tres
partidos que restan de competición, y estamos convencidos de que
lo pueden lograr.