Se suele decir
que a veces, cuando nos levantamos, lo hacemos con el pié cambiado y
claro...todo nos parece mal...estamos negativos...todo son problemas y
quejas...pero bueno, eso suele ocurrir de vez en cuando... luego empezamos con
lo cotidiano y esa impresión se va difuminando, claro que, siempre hay altos y
bajos, como todo en la vida.
Lo anormal es
que haya gente que siempre se levanta con el pié cambiado, todos los días, todo
el tiempo y claro, parece que lo mejor para solucionar ese problema es
despotricar...¿contra qué o contra quién? Da igual, el caso es desahogarse: la
culpa de que me haya levantado “con el pié cambiado” puede ser de los políticos
-caso muy socorrido-, puede ser de los sindicatos,etc., incluso puede ser de
Canal Sur.
Pues bien,
hay quien cuando se levanta con el pié cambiado, no le duelen prendas en
menospreciar a todo aquel que no esté de acuerdo con sus planteamientos,
tratando de chabacanos, estúpidos, paletos etc. a aquellos que, como digo, no
estén en su misma línea de opinión, olvidando que lo elemental es la diversidad
y la pluralidad, y lo más fundamental, como dice el refrán...sobre gustos no hay
nada escrito.
No se puede
decir que yo sea un adicto a Canal Sur, ni siquiera a la televisión en general,
pero tengo que confesar que hay algunos programas que me gustan y otros que no,
pero mi osadía no llega a calificar a los que hacen su trabajo en Canal Sur,
como en otras televisiones, de todo menos de profesionales sin formación
periodística .
Mucho menos
puedo calificar a Canal Sur ni a otras televisiones, de patio barriobajero,
porque estaría descalificando a todos aquellos que en ejercicio de su libertad ,
de sus gustos...y del mando a distancia, eligen este u otro canal.
Entre los
programas que no me gustan, está, por ejemplo, ARRAYAN, pero no puedo
descalificarlo porque sí, porque estaría ofendiendo a setecientos setenta y seis
mil andaluces que vieron este programa el martes, por ejemplo. No me gustan los
deportes en general, pero no puedo descalificar por eso a los quinientos
cincuenta mil andaluces que los ven, ni me gusta mucho el cante, pero estaría
ofendiendo a los quinientos ochenta y siete mil andaluces que siguen “Se llama
copla” etc, etc. y que todos esos andaluces, juntos con los cuatrocientos
noventa mil que vemos “las Noticias” hacemos que Canal Sur supere, en audiencia,
en un 1,5 a Antena 3, en un 3,5 a Tve1, o en 3.8 a tele 5, por ejemplo.
Tampoco
puedo distinguir muy bién la diferencia entre “ cultura popular” y
“populachera”, por lo cual, me abstengo de opinar. Afortunados los que, sin
complejos, se atreven a opinar sobre lo divino y lo humano. No es mi caso.
Ignorante de
mí, que ni siquiera sé si es Gaspar Zarrías quién manda en este canal, siempre
pensé que hay un consejo de administración en el que están representados,
proporcionalmente, todos los partídos políticos.
En fín, yo
también quiero que todo el mundo -excepto los que añoran el NO-DO-disfruten de
la televisión que le guste a cada cual, porque esa es la esencia de la
libertad...y del mando a distancia.
Por cierto,
cuando me levanto con el pié cambiado, trato de no culpar a todos los demás de
lo que me pasa, sino que intento hacer una reflexión sobre el porqué de ese
malhumor mío y tratar de corregirlo. Les aseguro que es más positivo que culpar
a todo lo que se mueva.
Luis Miguel Polo