ASÍ POR ENCIMILLA
Por diferentes
circunstancias no había
podido acercarme a ver el
aspecto en el que ha quedado
nuestra emblemática Plaza de
la Constitución o del reloj.
Tengo que
manifestar que tal y como yo
la veo, presenta un aspecto
más que acertado, al
principio con la anterior
imagen todavía en nuestra
retinas, nos puede parecer
raro, pero cuando la
observamos detenidamente
percibimos una obra moderna
y yo creo que necesaria y
que, desde mi punto de
vista, deja patente el
cambio urbanístico que
Bailén demandaba.
De todas formas
todavía no está terminada y
quedará algún que otro toque
decorativo que la hará más
atractiva y funcional. Lo
malo es los arriates y sus
preciosas flores que no sé
cuanto durarán por el
vandalismo de algunos
indeseables que se empeñan
en dejar su “firma” del in
civismo del que hacen gala.
Habrá que ejercer una
especial vigilancia en esta
nueva infraestructura para
conservarla en el mejor
estado posible.
También la hacía
falta un buen repaso de
pintura a nuestra Casa
Consistorial, cuyo nuevo
aspecto y el contraste de
los colores elegidos, la
hacen destacar de forma
evidente sobre el conjunto
de la plaza, consiguiéndose
un impacto a la vista de la
ciudadanía que, desde mi
punto de vista, no lo
desmerece en absoluto.
Lo de la plancha
que un usuario de este medio
calificaba a la Plaza creo
que está fuera de lugar, si
no hay de por medio una
mirada sesgada y no querer
reconocer el positivo cambio
que ha experimentado y que
además dicho espacio será
también muy útil como
aparcamiento de vehículos
cuya solución era de urgente
necesidad.
Las gambas,
estarán, estoy seguro, mejor
hechas en las planchas de
nuestros bares de tapas y
restaurantes, sin lugar a
dudas.
ANTONIO OSUNA
LUNA