UN
NUEVO ESCENARIO QUE NECESITA DE CLARIDAD Y DE PROGRAMA
Como siempre y sin problemas las elecciones se
celebraron el 22 de mayo para decidir quiénes serán
nuestros representantes municipales en toda España y de
buena parte de las comunidades autónomas. La ciudadanía
ha hablado. Habrá sabido captar mejor o peor el rumbo y
la importancia decisiva de los tiempos en los que nos
encontramos; habrá sabido evaluar de una manera o de
otra las respuestas que los candidatos han trabajado y
han presentado a la sociedad; pero sobre todo han
ejercido su derecho a voto y su soberanía en las urnas.
Desde luego que ahí no queda la cosa, la democracia es
mucho más. La democracia es ejercer la responsabilidad
social y pública en todos los términos de la vida, desde
la empresa, a una asociación, a cumplir con los deberes
fiscales, a expresar de forma coherente, responsable y
ordenada los principios y exigencias en los foros
adecuados,…
Los bailenenses también han acudido al derecho al voto.
Y los resultados manejan un escenario completamente
nuevo que hay que saber analizar. El Partido Socialista
Obrero Español ha contado con la mayoría del apoyo de
los bailenenses obteniendo un total de 8 concejales. El
Partido Popular aumenta su apoyo en más de 1000 votos (6
concejales, en la anterior 4), con la mayor subida en el
conjunto de partidos de la ciudad, encaminándonos hacia
un bipartidismo local. AIB sufre un serio correctivo y
se une al grupo de los dos partidos minoritarios
conformándose en lo que en el Congreso de los Diputados
sería el Grupo Mixto. En la opinión del que escribe AIB
ha sido una víctima del pacto de gobierno con el PP,
cambiándose las tornas en representación y apoyo. La
función de AIB, además de ejercer en su momento un soplo
de esperanza y regeneración política, sobre todo en la
primera legislatura, ha sido la de palanca al Partido
Popular, que tuvo una representación pequeña en
comparación con otros escenarios más “bipartidistas” (la
tercera más votada en 2003 y en 2008). Muchos votos de
AIB y de PSOE (menos) han ido al Partido Popular, para
lástima de un proyecto de regeneración de la vida
política de Bailén, que ha sido AIB.
Un nuevo actor en la política local aparece, o
reaparece, pero después de tanto tiempo sin pisar el
salón de plenos nos lleva a pensar que IU es algo nuevo
en Bailén, y no estamos mal encaminados. La coalición de
sensibilidades de izquierdas Izquierda Unida
Convocatoria por Andalucía ha conseguido un concejal.
Enhorabuena por el salto y por la capacidad de
organización y de llegar a las personas sin tener la
plataforma de representación anterior en el
ayuntamiento.
Vistos los resultados ¿Cuál será la composición del
Gobierno local durante los próximos 4 años? Si nos
guiamos por la representación del apoyo electoral el
partido que debe encabezar todas las acciones de
conformación de “equipo de gobierno” es el PSOE. Con 8
concejales y a pesar de haber perdido votos, ha sabido
mantenerse en una posición dura y no ha sufrido el
castigo tan amargo y severo que sí ha recibido en buena
parte de España. Pero resulta que sus 8 concejales no
son suficientes para tener seguridad, firmeza y
tranquilidad para llevar a cabo un programa duro y de
superación de la crisis. Gobernar en minoría puede
llevarnos a escenarios de rencillas personales, juegos
de malabares y desconfianza mayor de los ciudadanos, que
quieren un gobierno que luche a cara descubierta contra
el paro y contra los problemas sociales.
La combinación PP-AIB, que supera a la anterior AIB-PP,
reúne también 8 concejales (antes 9) que suponen un
importante peso en la vida política local con plena
capacidad para proponer y aprobar iniciativas si cuenta
con un comodín para lograr mayorías.
Todos ponen la vista en la necesidad de contar con ese
punto de más, en ese enlace que desempate y logre calmar
la balanza. Ese es el voto del concejal de Izquierda
Unida. Buena pelota tiene sobre su tejado.
Representación tan pequeña como un concejal puede lograr
alcanzar una estabilidad de legislatura que de apoyo
suficiente y coherencia a los cuatro años, o servir de
elemento crítico que vaya apoyando a uno o a otro grupo
de mayoría según la naturaleza de la iniciativa. Todo
eso está muy bien, muy sano democráticamente, muy
participativo y crítico pero, ¿se da respuesta a la
necesidad de un gobierno fuerte y estable que sea capaz
de lograr una respuesta hacia la recuperación económica
y una representación fuerte como localidad? Creo que no.
Creo que la responsabilidad histórica de Izquierda Unida
es la de apoyar a la mayoría de centro izquierda y
aportar todo aquello que pueda contribuir a una salida
más justa de la crisis. Izquierda Unida tiene que saber
que si apoyase a una posible coalición PP-AIB entraría
en un error de incompatibilidad de sensibilidades (sí,
incompatibilidad, que los gobiernos de concentración
quedaron atrás y no son más que nidos de abejas
desgobernadas). Izquierda Unida tiene que demostrar la
capacidad de partido de izquierdas en un gobierno de
salida de crisis y conformación de una nueva realidad en
Bailén, pero junto al PSOE. Y tiene que hacerlo en la
justa medida en la que fue elegido (un concejal ni más,
ni menos). Nada de tenencias de alcaldías ni de reparto
de concejalías y responsabilidades mayores a las que la
representación popular le ha dado. Su función es la de
llevar un pasito más a la izquierda al PSOE y de
conciencia a la izquierda de él. Creo que se entraría en
un grave error si se deja de apoyar ese bloque coherente
y firme de centro izquierda de la localidad,
argumentando que ellos sí son la verdadera izquierda y
que el PSOE es de derechas (las comparaciones se
demuestran en el ejercicio del gobierno), y se apoya
directamente o por dejación a la coalición PP-AIB, por
las incompatibilidades de sensibilidades de antes. Lo
que necesita Bailén es un programa estable (discutido en
estas semanas hasta el 11 de junio), que compagine
apuntalar la situación de la cerámica y asegurarla con
oferta de diversificación, modernizar infraestructuras y
que pida lo que le sea justo a Diputación, Junta de
Andalucía y Gobierno de España; y sobre todo unidad y no
experimentos de apoyos puntuales. La pelota del gobierno
está sobre los representantes políticos. A discutir
programas y a tener siempre en miras los intereses
reales y duros de Bailén.
Demócrata