RESPUESTA A UNA BAILENENSE DOLIDA

 

Estimada Sra. M.J.R.,

 

En primer lugar, decirle que lamento mucho que Vd. esté dolida, pero, al mismo tiempo, manifestarle mi sorpresa. Porque cuando alguien se expresa en un medio de comunicación con la contundencia que Vd. lo hace en éste, y en el tono en que Vd. lo ha hecho, cuando menos, debería asegurarse sobre lo que está criticando.

En estos últimos días, y con motivo de la comunicación de la Casa Real sobre su ausencia en los actos de las Fiestas Conmemorativas del Bicentenario, se ha manipulado y tergiversado, de una manera interesada y partidista, por parte de la Coalición del Equipo de Gobierno del PP y de AIB, una parte de mi intervención en el pasado Pleno Municipal del día 1 de julio. Afortunadamente, y temiendo que esto podía pasar, como ya ha sucedido en otras ocasiones, me aseguré que mi intervención constara literalmente en el acta de la sesión, porque, ni en mi ánimo ni en mi intención de discurso, jamás se pretendió ni ofender ni insultar a los bailenenses ni cuestionar su lustre, como Vd. y otros, que también se han expresado en esta página digital, están haciendo creer a los que frecuentamos esta publicación. Lo único que pretendí fue utilizar una expresión coloquial, muy bailenense, para llamar la atención sobre la imagen que presenta nuestro pueblo con vistas al Bicentenario. Y para que entienda lo que le estoy diciendo, paso a trascribirle literalmente ese fragmento de mi intervención en el Pleno del 1 de julio:

“Y es que no me queda más remedio que decirles que los únicos culpables de que no haya presencia de la Casa Real son Vds.. Su falta de previsión, la imagen que están dando del pueblo. ¿Vd. de verdad cree que la mejor imagen que se le puede ofrecer al Rey es la de un Ayuntamiento al que sólo se puede acceder por un pasillo de chapas o por la puerta lateral? Pues no, Sr. Alcalde, no creo yo que esa sea la mejor imagen que un pueblo le pueda brindar a su rey de su Casa Consistorial, de la casa que es de todos los bailenenses. ¿Y los accesos? Todo en obras ¿Y el Paseo de las Palmeras? ¿Acaso las grandes obras del Bicentenario se van a limitar a cambiarle las baldosas a la Plaza del Gral. Castaños, o al Paseo, para entendernos? Nos puede decir, con sinceridad, ¿qué lustre tiene el pueblo para recibir al Rey?”

Sra. M.J.R., esa es la literalidad de mi intervención en la sesión plenaria. Otra cosa es lo que Vd. haya querido interpretar después de escucharla, o lo que Vd. haya querido escuchar a quienes se la hayan criticado, o lo que Vd. haya querido entender cuando se lo hayan contado.

Le repito, Sra., que nada más lejos de mi intención  cuestionar ni a las personas que vivimos en Bailén, que somos las que estamos haciendo su historia actual, y que somos las que tenemos que sufrir y padecer el actual estado de nuestro pueblo, ni mucho menos cuestionar su historia.

Ahora bien, Sra. Bailenense Dolida, en el discurso político se dicen muchas cosas, y yo, como Portavoz del PSOE, que hoy por hoy es el Partido de la oposición en el Ayuntamiento de Bailén, creo que tengo no sólo la obligación, sino también la responsabilidad política, de cuestionar lo que la coalición del Equipo de Gobierno no está haciendo conforme a los intereses de una gran parte de la ciudadanía bailenense. Y le recuerdo, mi Partido, el PSOE, ostenta una mayoría de votos que, ni PP ni AIB tienen, por lo que, permítame que le diga, creo que tengo el perfecto derecho a reivindicar la opinión de una parte de Bailén que no es la misma que la de los que mandan en nuestro pueblo.

Y aunque el Sr. Alcalde quisiera que todas y todos los bailenenses pensáramos igual que él, sin cuestionar ni un ápice sus opiniones, permítame que le aclare que no todo el mundo piensa de la misma manera que él, y, por supuesto, ni se nos ocurre suscribir un Manifiesto de Malestar e Incomprensión por la no presencia de la Casa Real en las Fiestas. Le digo a Vd. lo mismo que le dije a él: “que Vd. pretenda hacernos creer que la Casa Real se deja manipular por el Ejecutivo, es el colmo de la estupidez”.

Y si a él le sienta mal no poder hacerse la foto con el Rey (que es lo único que le importa), eso es una cosa, pero que pretenda que los bailenenses lo tengamos que considerar como una ofensa, es otra.

De verdad, le aseguro, que en Bailén había mucha expectación por la visita del Rey, pero, en ningún momento se había confirmado tal presencia, sólo se había alentado por parte del Alcalde y su equipo y socios de gobierno, aun a sabiendas, desde hace meses, que el Rey no vendría, embaucando a un pueblo entero, en la creencia de que, por el simple hecho de insistir, algún miembro o miembra de la Casa Real vendría.

Para ir finalizando, y ya que Vd. parece conocerme tan bien, aclararle que no tengo por habitual responder a cada una de las personas que se dirigen a mí desde el anonimato en los medios de comunicación, ya que unas simples siglas no son identificativas de nadie, pero, en este caso, he querido hacer una excepción, por las opiniones manipuladas o manipuladoras, que Vd. ha vertido y que, sin ser ciertas, pretenden dirigir la opinión de los lectores de esta página, y, sobre todo, porque, como según Vd., comentarios de este tipo pueden pasar factura, he de decirle, Sra., que la factura se la están pasando todos los meses los que están gobernando actualmente en Bailén, ya que, para mantenerlos a ellos en el sillón tenemos que pagar los bailenenses dos Alcaldes, para que uno mande y otro se haga las fotos.

De verdad, le puedo garantizar que sé muy bien lo que he dicho, lo que digo y tengo muy claro lo que seguiré diciendo, con mi nombre y apellidos por delante, sin esconderme tras las siglas de mi nombre, alto y claro para que me entienda la gente de Bailén, porque cuando alguien no se atreve a dar la cara, puede que sea porque algo teme o porque no está muy segura de lo que dice y defiende.

Y créame, no creo que sea yo la que deba pedir disculpas por algo que ni he dicho ni hecho, mientras que Vd. sí que ha intentado ofenderme y desprestigiarme con mentiras infundadas, pero ya sabe lo que dice el refrán: No ofende quien quiere, sino quien puede.

Sin otro particular, reciba un cordial saludo

 

 

Simona Villar García