EL AUTISMO. MODESTO DEBATE
Ante todo agradecer al Sr/a Rivero que
no haya tenido la tentación de mencionar en su escrito a
los premios Caecilia.
Bromas serias aparte ha explicado en su escrito el fondo
del autismo y los problemas básicos que tienen tanto los
niños autistas como sus familias, algo que en mi escrito
anterior no hice del todo ya que me centré solo en el
caso de María y en su problema añadido de tipo
biológico.
Todos los niños autistas no tienen problemas
intestinales. Cada niño tiene un problema distinto que
hay que intentar averiguar para que ello no agrave más un
estado general que seguirá siendo su incapacidad de
integración social, o sea el aislamiento, y para las familias
la necesidad de adaptarse al niño, y su sacrificio tanto
en lo personal como en lo social.
Explicaba el problema añadido de María y ese tratamiento
biológico que ha mejorado su estado para que otros
padres sopesase ese recurso por si fuese también su
caso.
Por el contrario en mi blog me comentó, Cristina, de
Barcelona, madre de Natalia, que a su hija ese
tratamiento la agravó ya que ella sí eliminaba con
normalidad los metales, que su mal era neurológico y la
solución una dieta adecuada y las terapias conductuales,
en otras palabras dedicarle tiempo y cariño.
El autismo, como bien dice usted, es un problema más
profundo. En unos casos necesitan dietas y métodos
distintos a otros y diferentes especialistas.
A María este tratamiento la ha recuperado de los
problemas añadidos pero evidentemente no de su problema.
Quisiera agradecer, como amigo de la familia, a las
personas que se preocupen y opinen sobre esto, tema
amplio y más profundo como bien dice usted, creo que con
conocimiento de causa, Sr/a Rivero.
Juan Risueño Lorente