DESAPARECE EL BAR IMPERIAL

Hace unos días, no muchos,
desaparecía de nuestras edificaciones una que ha sido
emblema de la ciudad, el Bar Imperial. Desde tiempos
antiguos era el bar por excelencia de Bailén. El lugar
donde la gente se reunía, tanto la de clase alta, como
media o baja. Para todos tenía Juanito una tapa, acorde
con su ingreso pecuniario. Entrabas en el bar y
enseguida eras atendido; los calamares, las gambas, la
ensaladilla rusa, las raciones más variadas eran
engullidas por los parroquianos del bar de Juanito: Un
personaje entrañable donde los hubiera. Pintor en sus
tiempos jóvenes como era conocido por todos los
bailenenses. Había cursado estudios en Jaén por su
tremenda habilidad por los pinceles. Todos recordaremos
la copia que hizo del cuadro de la Batalla de Bailén, de
Casado del Alisal. Igualmente recordamos los premios que
se llevó, cuatro años, de los carteles de la Feria y
fiestas de Bailén, en los años 1965, 1983,84 y 85. Todo
un hito para una persona trabajadora como él.
Nos gustaría que estuviera
presente, aunque es imposible, pues sólo lo tenemos en
nuestros corazones. Le diríamos que sentimos mucho no
haber podido conservar el bar dónde nos hizo sentir muy
bien, en todos los aspectos. Le contaríamos muchas
cosas, de las que han sucedido en su pueblo en los años
que en que él ya no está entre nosotros.
Basten estas líneas para que
nunca olvidemos el bar y, sobre todo, a la persona que
lo hizo grande, Juan Nájera Ramos, Juanito el del
Imperial. Una pena que haya desaparecido esa imagen
que siempre estará en nuestras retinas por muchos años.
Nota.- La foto es de Perea Monge
Cándido T. Lorite