Agradecimientos…
Querido José Luis:
Aprovechando las inolvidables cartas que mi compañero y
amigo el señor Cabrera, como yo cariñosamente le llamo,
y tú me habéis dedicado, he decidido utilizar esta
querida página web para contestaros como os merecéis y
dirigirme a vosotros, pero también a todas aquellas
personas, y no son pocas, (ellas saben bien quiénes son)
que sientan que parte de estas palabras van para ellos.
Fue el azar de la vida o el destino, nunca se sabe, el
que a finales del año 2003 me llevó a Bailén de visita
tras haberme enamorado de un bailenense maravilloso, hoy
mi marido y padre de mi adorada niña. Y fue el azar de
la vida o el destino, nunca se sabe, el que en una cena
de amigos me hizo saber que por el Ayuntamiento buscaban
una periodista para poner en marcha el Gabinete de
Prensa, o Departamento de Comunicación como a mí me
gustaba llamarlo. Un Departamento que siempre tendré el
honor de haber puesto en marcha yo y haberlo levantado,
proyectando a Bailén a todos los medios de comunicación.
Y fue el azar nuevamente, o el destino no sé yo, que por
aquellas fechas yo acabara de perder mi empleo en
Valencia y que, tras hacer la pertinente entrevista de
trabajo y presentar mi ya entonces amplio currículum, a
pesar de mis 26 años, me eligieran para ese puesto.
Quienes me conocen saben bien la historia de cómo acabé
yo por tierras bailenenses, pero la cuento aquí muy
resumidamente para solventar la duda de aquellos que en
mis comienzos especialmente disfrutaron especulando,
algunos inocentemente y otros no tanto, sobre si es que
yo era amiga de fulano, que si era familia de
mengano…habladurías que jamás me han importado y que
incluso me han producido más de una risa. Como anécdota,
siempre cuento que cuando fui a hacer la entrevista de
trabajo no sabía ni cómo se llegaba al Ayuntamiento,
pues creo que era la tercera vez que venía a Bailén a
visitar a mi entonces novio. Cosas de la vida.
Pero sea como sea, di el perfil profesional que buscaban
y me contrataron. Y me senté a poner en marcha un
Departamento que no existía en Bailén, con una mesa y un
ordenador vacíos a los que fui dando contenido y vida
durante casi siete años y medio. Mi empresa no era fácil
por dos razones, una por no ser de aquí y tener mucho
que aprender de Bailén, de sus gentes, su Historia, sus
costumbres, sus defectos y virtudes…y otra, por el hecho
de trabajar con personas a las que no conocía y que
además gobernaban en una coalición de dos partidos, pero
que aun así confiaron en la profesionalidad y la
experiencia de una desconocida.
Personalmente, me siento satisfecha con ambas cosas, por
todo lo que he aprendido de Bailén y todo lo que
humildemente he dejado y, por otra parte, por haber
sabido y podido trabajar bien con los políticos, tarea
no fácil en muchas ocasiones, pero que siempre fue más
llevadera por la confianza que, en general, en mí
depositaron y que desde aquí agradezco, aunque no todo
haya sido un camino de rosas, ni mucho menos. Como
siempre digo cuando me refiero a la política “ni todos
son tan buenos ni todos son tan malos” y es por ello
que, como decía al principio de este escrito, de este
gremio también ellos sabrán quiénes se llevan mi
agradecimiento y mi respeto y quiénes no se lo han
merecido.
Del resto de personas, qué decir, que me voy con la
maleta bien llena del cariño que he recibido durante
estos maravillosos años y que nunca tendré palabras
suficientes para demostraros mi agradecimiento. Mis
queridos compañeros de los medios de comunicación…No
quiero dar nombres por temor a olvidarme de alguno,
vosotros sabéis bien quiénes sois. Tenéis en mí una
amiga para siempre. He aprendido muchísimo de todos
vosotros y me he enriquecido como periodista, pero sobre
todo como persona y eso….eso no tiene precio. Hemos
compartido mil momentos, mil confidencias, ratos buenos
y otros no tanto, pero de todos extraigo recuerdos
inolvidables. Gracias.
Y qué decir de mis compañeros del Ayuntamiento. En este
caso, también saben a quiénes de ellos me refiero. He
encontrado en la gran mayoría de mis compañeros una
pequeña familia, que aunque les costó ubicar allí en
principio a aquella valenciana que no sabían de dónde
había salido, poco a poco se fueron convirtiendo muchos
de ellos en un gran apoyo para mí, que me ayudaba a
llevar mis grandes ausencias afectivas al estar lejos de
casa. Gracias por estos años, sois lo mejor que me llevo
del Ayuntamiento.
Y por último, cómo no, gracias a todas aquellas personas
amigas, que durante estos años he ido conociendo a
través de mi marido, a través del trabajo y de tantos
sitios, que me han dejado un legado inigualable de
cariño, que me obligará a llevar una ajetreada agenda
cada vez que venga a visitar Bailén. Gracias por ser mis
amigos y por compartir conmigo tantas cosas.
Y por último, cómo no, un agradecimiento muy especial a
mi familia, por apoyarme desde el primer momento cuando
les dije, hace ya siete años y medio, que me venía a
trabajar al Ayuntamiento de Bailén. Han sido muchos años
y les he echado en falta cada día y ellos han sufrido mi
ausencia cada día...Por eso ahora afronto esta nueva
etapa con mi marido y mi hija en mi “terreta” con
tantísima ilusión y proyectos nuevos. Y gracias a todos
mis amigos, los de toda la vida, los de verdad, por
estar ahí incondicionalmente y demostrarme que no
siempre la distancia es el olvido. Dentro de muy poco
podré dedicaros a todos, mi familia y mis amigos, el
tiempo que nos ha faltado durante estos años. Y eso…eso
no tiene precio.
No soy amiga de las despedidas, de hecho es algo que me
supera. Quizás por eso más de una persona tendrá que
perdonarme por no haber dicho adiós oficialmente.
Prefiero decir un hasta pronto porque quienes de verdad
me conocen y aprecian seguirán sabiendo de mí de mil
maneras, eso seguro.
Ahora el azar de la vida o el destino, nunca se sabe, ha
hecho que con el cambio de Gobierno en el Ayuntamiento,
la nueva Corporación haya decidido prescindir de mi
trabajo, así que, tal y como tenía decidido hace ya
mucho tiempo, esta humilde periodista valenciana regresa
a su “terreta”, como yo cariñosamente llamo a mi querida
Valencia. Y no lo hago de vacío, me voy con la maleta
bien llena de cariño bailenense, con mil recuerdos
archivados en mi corazón, con la satisfacción de
llevarme el cariño de tantas y tantas personas con las
que he trabajado y su reconocimiento profesional y con
la tranquilidad y la satisfacción del trabajo bien hecho
y de no deberle nada a nadie porque quien no se ha
llevado bien conmigo o no me ha conocido es porque no ha
querido, nunca le he cerrado la puerta a nadie. Y
eso….eso tampoco tiene precio.
Así que, como decía hace un momento querido José Luis,
querido señor Cabrera, esto es un hasta pronto.
Seguiremos en contacto muy a menudo y me tenéis para lo
que necesitéis. Así ha sido durante este tiempo porque
así soy yo y por mi parte de este modo continuará.
Y José Luis, es cierto que siempre he intentado estar en
un discreto segundo plano, pero en ningún modo podría
incomodarme nunca tu carta, todo lo contrario, me ha
encogido el alma y te la agradezco inmensamente. Por
esta vez, me ha ayudado a salir de mi anonimato y
dedicaros a todos mi particular última “nota de prensa”,
esta vez de carácter personal.
Que sepáis que me llevo a Bailén en mi corazón. Y
eso…eso no tiene precio.
Gema Torrente Martínez
Bailén, junio de 2011