Por el colectivo "Vive el Bicentenario", se instaló en el Jardín Botánico de Bailén un campamento de época, el día 18 de julio, próximo pasado.
Instalado durante la tarde-noche del día 17, por parte de los componentes del colectivo, un total de 10 tiendas de época y una tienda de oficial, se abrió al público, según constaba el programa de fiestas- el día 18 de julio. a las 10 de la mañana. Durante todo el día se realizaron las tareas propias de un campamento español, un día antes de la célebre batalla librada en nuestra tierra.
A las 10 de la mañana se tocó diana al son de los pífanos y tambores del regimiento, procediendo los soldados a las tareas propias, como lavado y aseo, afeitado arreglo de tiendas, etc, para su posterior revisión por parte del oficial del regimiento; a continuación se procedió al izado de la bandera del regimiento en la entrada del oficial, siempre siguiendo las Reales Ordenanzas de 1805.
Al toque de fajina, se distribuyeron las tareas y trabajos entre los soldados, el cambio de la guardia, limpieza del campamento, recogida de madera para el fuego, etc. Hacia el mediodía, y dadas las circunstancias de cualquier campamento, se procedió a dar cumplida respuesta a los castigos de los soldados, entre ellos el de MANDAR A LA PORRA Y LA BAQUETA.
¿En qué consisten ambos castigos? Haré una breve descripción de los mismos.
LA PORRA, es un distintivo que usaba el Tambor Mayor del regimiento, consistente en un palo de madera noble acabado en una bola de plata en la parte superior. Se colocaba, una vez instalado el campamento, a unos 40 metros de la tienda del oficial y de la bandera. A los soldados castigados se les leían las faltas delante de los compañeros, en posición de firmes; faltas tales como, robar gallinas, hurtar la pólvora para su venta, intentos de violaciones, borracheras, insultos, peleas, etc.; una vez leídas las faltas se les manda A LA PORRA (ahí quedó el dicho popular de mandar a la porra cuando alguien está enfadado con y se lo dice a otra persona); allí quedaba con las manos atadas durante el tiempo que el oficial de guardia considerara oportuno.
LA BAQUETA era un castigo mucho mayor y más duro. Se le daba al soldado por las faltas antes dichas, pero cuando su gravedad era mayor. Los soldados del regimiento se colocaban en dos filas, y los castigados, eran golpeados con la baqueta (metal con el que se atacaba el cañon del mosquetón), con fuerza, cuando pasaban entre ellos, por dos o tres veces, según la gravedad de los actos cometidos.
Después de esos "castigos" realizados en las personas de los "soldados" conocidos como "el virutas" y "el bregoso", el campamento recuperó su normalidad., dedicándose los soldados a la realización de cartuchos para la "batalla" y, las mujeres, a las tareas domésticas, como la preparación de la comida.
Después de un merecido descanso, en forma de siesta reparadora, los soldados se dedicaron a la instrucción, limpieza de armas, etc. En un momento determinado de la tarde, un "emisario" herido, entró en el campamento, dando voces y gritos y llamando al oficial de guardia le comunicó que habían sido avistadas las tropas francesas saliendo de los visos de Andujar, en dirección a Bailén, a primeras horas de la madrugada del día 19. En ese momento, los soldados indicaron a las gentes del pueblo que se ocultaran en sus casa y abandonaran el campamento, saliendo los soldados al encuentro del enemigo, en lo que se conoce como EL INICIO DE LA CONTIENDA.
El
colectivo
'Vive
el
Bicentenario'
celebra
el
19
de
julio.
Los
integrantes
del
colectivo
indicado
en
el
título
nos
vestimos
de
época,
tanto
los
caballeros,
con
su
uniforme
de
gala,
como
las
damas,
con
sus
mejores
galas.
Pasamos
¡mucha
calor!,
pero
merecía
la
pena
hacerlo
porque
sólo
vamos
a
vivir
el
2008
una
sola
vez,
y el
próximo
centenario,
ninguno
de
nosotros
estará
aquí
para
verlo.
Quisimos
hacerlo,
y
como
si
estuviéramos
en
1808,
celebramos
el
haber
ganado
la
batalla
el
mismo
día.
A
mucha
gente
le
llamó
la
atención
nuestros
atuendos
en
una
jornada
de
41º
a la
sombra,
felicitándonos
por
nuestra
iniciativa.
Muchos
se
hicieron
fotos
con
nosotros,
como
recuerdo.
Prueba
de
ello
es
la
foto
en
la
que
aparecemos
con
los
miembros
de
las
Fuerzas
Armadas
de
los
tres
ejércitos,
incluidos
los
de
Argentina
y
Suiza,
que
nos
han
honrado
con
su
presencia,
dando
'lustre
y
brillo'
a
las
mismas.
Pero
los
que
realmente
han
dado
'lustre
y
brillo'
a
las
fiestas
han
sido
los
bailenenses.
Hacía
muchos
años
que
no
había
tanta
gente
en
Bailén,
bailenenses
que
hacía
muchos
años
que
no
aparecían
por
su
tierra,
debido
a
sus
trabajos,
lo
han
hecho
en
estas
fiestas.
Gracias
por
haber
venido..
Gracias
a
los
que
están
y a
los
que
no
han
podido
venir
y lo
han
querido;
a
los
que
nos
han
dejado
para
siempre
y
hubieran
querido
estar
entre
ellos,
aunque
lo
han
hecho
en
nuestros
corazones
y se
han
paseado
con
nosotros;
por
que,
a
veces,
nos
tiramos
piedras
a
nuestro
propio
tejado,
a
pesar
de
todo,
queremos
a
este
pueblo
y lo
llevamos
siempre
en
el
alma.
Nos
importa
un
bledo
que
no
haya
venido
la
Familia
Real,
el
Gobierno
y la
Junta.
El
'brillo
y
lustre'
lo
hemos
puesto
los
bailenenses
de a
pie,
los
del
pueblo,
con
nuestros
'soldaos'
y
nuestros
amigos.
Y,
ahora,
una
pequeña
nota
de
humor.
¿A
qué
hemos
salido
guapos
en
la
foto?